Artículos / Hábitos saludables12 septiembre 2018

Dietas, depuraciones y estilo de vida saludable.

Cuando comencé a cambiar mi alimentación tenía una “duda existencial”.
¿Debía hacer dieta, depurar o cambiar mi estilo de vida?
En seguida lo tuve claro. Pero… ¿cómo empezamos?

Al principio de mi proceso de cambio, una de las cosas que más claro tuve fue revisar mi manera de alimentarme. Y a día de hoy sigo creyendo que la alimentación es un pilar fundamental de la salud.

Pero, ¿por dónde empezamos?

Por aquel entonces intuía que algo en mi cuerpo no iba bien, empezaba a sentir dolores y síntomas relacionados con un desajuste general. Es curioso, no sabes muy bien explicar que te pasa, lo único que sabes es que algo no va bien.

Así pues, decidí investigar y buscar un cambio en mi alimentación. Y este fue el orden que seguí:

Primero pasé por la dieta.

Después aprendí a depurar.

Y finalmente me conquistó el estilo de vida saludable.

Todo esto en el transcurso de dos años. (el cuerpo no entiende de cambios bruscos).

Pero para ello es importante entender qué es cada cosa, sobretodo en qué momento nos encontramos y qué nos pide nuestro cuerpo.

Allá voy:

 

DIETA

OBJETIVO: el 90% de los casos es para adelgazar y verse bien por fuera.

TIEMPO: depende, 1 mes, 3, 6 o 9…

TIPO: limitando normalmente un macronutriente y acentuando otro. (proteínas, grasas, hidratos de carbono).

CONCLUSIÓN: pérdida rápida de peso, probable efecto rebote, probables desajustes de salud. (sobretodo si no se hace con asesoramiento).

 

DEPURACIÓN

OBJETIVO: limpiar y eliminar toxinas. Es decir, una finalidad puramente interna… que luego se traslada a la consecuente pérdida de peso.

TIEMPO: 5, 10 15 días o incluso un mes… dependiendo del grado de toxicidad y lo que quiera depurar cada uno.

TIPO: con técnicas, pautas y alimentos depurativos.

CONCLUSIÓN: puesta a punto del hígado y los órganos de eliminación, menor retención de líquidos, menos inflamación, menos dolor…( se aconseja hacerlo bajo asesoramiento).

 

ESTILO DE VIDA SALUDABLE

OBJETIVO: estar sano, saludable y sentirse bien por dentro y consecuentemente por fuera.

TIEMPO: toda la vida, si quisieras.

TIPO: basado en alimentos y hábitos saludables y que engloba una filosofía de bienestar físico, psíquico y emocional.

CONCLUSIÓN: tienes más vitalidad, energía, salud, buenas digestiones, mejora en general todo tu organismo y gracias a encontrarte bien, sucede que brillas por fuera. Saludable por dentro, radiante por fuera.

Y ahora os cuento brevemente mi HISTORIA PERSONAL, para que veáis por dónde he pasado y como he llegado al estilo de vida saludable que tanto amo.

Cuando era joven y no tan joven 🙂 hacía dietas exprés sin sentido alguno y poniendo en juego muy seriamente mi salud.

Me explico. por alguna razón pensé que las proteínas era lo que engordaba, si, así de ingenua era yo 🙁 bueno yo, y muchas adolescentes.

Así que me alimentaba de sopas, cremas y ensaladas,( finalidad puramente estética) hasta que comenzaron a llegar los primeros síntomas, pérdida de musculatura, problemas de huesos, mareos, palidez, delgadez.. y un pésimo estado anímico.

Entonces ya sabía que algo no estaba haciendo bien y empecé a investigar, a leer y a escuchar qué necesitaba mi cuerpo para sentirse bien.

Y aquí es dónde descubrí que las depuraciones son un bálsamo para los órganos internos, (finalidad puramente interna) siempre que se haga de forma adecuada y bajo asesoramiento.

Depuré mi cuerpo durante 7 días, y al terminar la semana me sentí tan llena de energía y vitalidad que pensé que ese era el camino a tomar. Pero es obvio que uno no puede estar depurando continuamente.

Ahí es dónde comenzó mi andadura hacia un estilo de vida saludable, menos es más, comía todos los macro nutrientes esenciales para la vida (proteínas, grasas e hidratos) y los combinaba de forma adecuada.

Antes de añadir, hay que quitar, así que durante dos años me propuse (progresivamente):

Alejarme del azúcar, las carnes, los lácteos, las harinas, la bollería, los panes industriales, los alimentos procesados, ahumados,sazonados,  pre cocinados, frituras, cocciones largas, cosmética tóxica,  y un sinfín de alimentos que lejos de nutrirme me hinchaban, me engordaban  y hacían de mi organismo un cuerpo débil y con muchos puntos para caer enfermo.

Acercarme a las verduras, frutas hortalizas, (ecológicas) cereales integrales, legumbres, semillas, frutos secos, alimentos probióticos, fermentados, deshidratados,  algas, huevos, pescado salvaje y pequeño como la sardina o la caballa.

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